Mi odisea helénica

El blog de un conquense en la Hélade (y más cosas)

17.2.06

Exceso de equipaje

El aburrimiento es una de las mayores fuentes de inspiración, así que me ha dado por hacer la siguiente reflexión:
Como casi todos sabéis el domingo 19 tengo previsto mi regreso a España y me encuentro en el trance de abrir el armario y plantearme qué grado de compresibilidad tendré que lograr para meter todas mis ponzoñas en la maleta.
Si, ya sé que parezco nuevo, pero como cuando me vine en Octubre era mi primera "mudanza aérea", fuí tan gorrión de respetar las dimensiones, número de bultos y peso máximo del equipaje de mano (ese concepto que nadie parece tener muy claro), lo que arrojó a mis maletas la cifra de 38 (sí, 30+8) kilos. Por gentileza de Olympic Airways (qué gentiles!) se me fueron perdonados los primeros 10 kilos de exceso de equipaje, pero los otros ochos los tuve que pagar a la friolera de 11 euros cada uno (joder, ni que hubiera comprado angulas!). No hay que ir a Salamanca para calcular la hostia que se llevó mi bolsillo.
No quedá ahí la cosa. Al montarme en el Boeing-737 que hace la ruta Madrid-Atenas tuve la grata compañía de unas yankis sebosas, con esas caras suyas de recién salidas del microondas y ese acento repelente que me traspasa el cráneo. Allí estaba yo, tres horas y media de viaje, encajonado entre la ventanilla y kilos y kilos de grasa yanki. Vamos que por no tener que pedirles que me dejaran pasar me pásé el viaje sin ir ni a mear.
Y allí estaba yo, habiendo pagado mis 90 eurazos de exceso de equipaje, viendo pasar Mallorca, Córcega, Italia, el Adriático, el Peloponeso... y pensando "y estas hijas de puta?, no han pagado exceso de equipaje?". Yo con mis escasos 60 kilitos y 38 de maletas seguro que no llego ni de coña al peso de cada uno de esos cuerpos serranos que de seguro me causarían la muerte por no poder escapar del avión en caso de aterrizaje forzoso.
No me parece justo que estas cerdas de cuerpo y medio paguen el mismo billete que yo, ocupando la mitad de mi asiento con sus lorzas y pesando lo mismo cada una de ellas lo mismo que mis maletas y yo juntos.

No sé, qué opinais?

Para la vuelta seré mas listo, meteré 200 kilos de equipaje de mano y no pienso pagar ni un puto duro.

16.2.06

Las fotos de Salónica





He aquí, por fin, algunas fotos de Salónica:

6.2.06

METEORA
















Espero que os guste, quiza lo recordeis de una peli de James Bond (una de las antiguas), donde subían a la gente a los monasterios con unas cestitas. Pues bien, afortunadamente eso ya no lo hacen, ahora las cestitas solo las usan para subir mercancías y nosotros pudimos subir a pie.

3.2.06

SALÓNICA

Hola de nuevo.
Estos dias atrás he estado en Salónica, la segunda cuidad de Grecia (al menos en población) y capital de la región de Macedonia.
Primero, darles las muchas gracias a Litsa y a Pisti, por vuestra hospitalidad y por esas conversaciones. Me hubiera gustado quedarme más tiempo, pero "lo poco gusta y lo mucho cansa" (to ligo aresei allá to perisótero kourazi ;))
Las comparaciones son odiosas pero no puedo evitarlo y, como siempre sucede en estos casos, surgen comparaciones entre Salónica y Atenas. Así de pronto se me ocurre que la primera es más abierta -al menos físicamente- calles amplias y limpias, más orientada al mar (Atenas es enorme y lo que más cerca está del mar es el barrio-cuidad de el Pireo), dicen que también la gente es de otra manera, esto no me voy a parar a juzgarlo, pero por aquí dicen que -al igual que Madrid-, Atenas no deja de ser un pueblo grande (la mitad de Grecia, además de la mayoría de los inmigrantes, vive en Atenas) y Salónica es "más ciudad". También se dice que hay más calidad de vida, no es tan cara como Atenas, no está tan superpoblada y parece que sigue un ritmo más tranquilo. Hay quien dice que Salónica es más europea, o al menos más internacional, quizá por eso de que tiene Albania, Turquía, Bulgaria y la FYROM (Ex República Yugolsava de Macedonia) mucho más cerca, mientras que Atenas está ahí, en un rincón del Ática, quizá por eso de que muchos judíos expulsados de España acabaron aquí, quizá porque muchos de sus habitantes fueron en su tiempo inmigrantes.
Allí visité a mi amiga Litsa, que me abandona aquí y se me va a Alemania (que tengas toda la suerte que te mereces) y conocí de primera mano los rincones de la ciudad y su impresionante (y ahora mutilado por las obras) museo arqueológico, donde se encuentra el "Tesoro de los Macedonios", una impresionante colección de joyería que testifica lo grande que alguna vez fue Macedonia. Ahora estoy seguro de lo que ya sospechaba: Grecia no es una, hay muchas grecias. No estoy de acuerdo con Reverte, que dice que "Grecia es blanca y azul, como su bandera", eso es sólo la Grecia del Egeo, de Atenas y de las Cícladas, la Grecia pervertida por el turismo. Grecia es verde, es marrón, es amarilla...

Siento no poder poner fotos pero, para no perder la costumbre, me dejé la cámara en Salónica. En próximas entregas os prometo algo.

Ahh, casi se me olvidaba, después de casi tres años esperándolo por fin voy a Metéora ("los meteoros", en la región de Thesalía) que al menos en fotos promete ser un lugar alucinante.